Vega del Guadalquivir · Provincia de Sevilla
Alcalá del Río
Ilipa Magna, la ciudad donde Escipión venció a Cartago
Aún no lo hemos visitado

Alcalá del Río es la antigua Ilipa Magna, fundada en época fenicia junto al Guadalquivir. Cerca de ella se libró en el 206 a. C. la batalla de Ilipa, que dio a Roma el control de Hispania, y conserva restos de su muralla romana.
Nuestros vídeos
Todavía no hemos subido el vídeo de Alcalá del Río. Mientras tanto, mira los de otros pueblos en nuestras redes.
Historia y origen de Alcalá del Río
Una meseta sobre el río
Alcalá del Río está a 14 kilómetros al norte de Sevilla, en la orilla derecha del Guadalquivir, sobre una meseta entre la Vega y la Sierra Norte. Su término incluye tres poblados de colonización: San Ignacio del Viar, Esquivel y El Viar. Hay hachas pulimentadas del Neolítico, una necrópolis tartesia en la finca La Angorrilla e inscripciones neopúnicas junto a la muralla.
Fundación fenicia
La ciudad nació en el primer milenio a. C., con la llegada de los fenicios; las excavaciones han encontrado estructuras de los siglos VIII y VII a. C. Se eligió un alto junto al río que controlaba los caminos hacia las minas de Sierra Morena. Estrabón y Ptolomeo la citan, y Ptolomeo le añadió el apellido Magna para distinguirla de otras Ilipas.
La batalla que cambió Hispania
En el 206 a. C., en plena Segunda Guerra Púnica, Publio Cornelio Escipión derrotó junto a Ilipa al cartaginés Asdrúbal, en la llamada batalla de Ilipa o del Vado de las Estacas. Con esta victoria Roma se quedó en la península, y poco después Escipión fundó Itálica.
Ilipa Magna, ciudad romana
A finales del siglo I a. C. Ilipa se convirtió en municipium. Tenía foro al norte, puerto en el último punto navegable para barcos medianos y alfares y necrópolis a las afueras. Con Augusto se levantó una muralla de 1.500 metros de perímetro y más de 8 de altura que encerraba 14 hectáreas.
En el Museo Arqueológico de Sevilla se guardan piezas halladas aquí: un toro de piedra del siglo I a. C., un jarro de bronce del siglo VI a. C., un sacerdote sacrificador y una cabeza de patricio romano.
Qalat Ragwal
Desde el siglo III la ciudad decayó porque la minería bajó y el puerto de Hispalis se llevó el tráfico. Con el islam resurgió como Qalat Ragwal: se aprovecharon las murallas y se construyó un alcázar que los almohades usaron para defender el río frente a Castilla.
Villa castellana
Fernando III la conquistó en 1248. Ya sin valor militar, quedó como villa de agricultores y pescadores. En el siglo XV los Reyes Católicos mandaron levantar la ermita de San Gregorio de Osset, y entre los siglos XV y XVI se construyó la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, gótico-mudéjar, con su torre apoyada en la muralla romana.
Curiosidades de Alcalá del Río
- La batalla de Ilipa (206 a. C.) se libró junto al cortijo que hoy se llama El Vado de las Estacas. Tras ella, Escipión fundó Itálica.
- En el siglo II a. C. la ciudad acuñaba monedas con una espiga de trigo y un sábalo, el pez del Guadalquivir.
- La ermita de San Gregorio de Osset está dedicada a un santo que no figura en el santoral católico: su devoción es solo popular.
- La torre de la iglesia de la Asunción se apoya sobre la muralla romana.
Preguntas frecuentes sobre Alcalá del Río
¿Cuál es el origen de Alcalá del Río?
Alcalá del Río es la antigua Ilipa Magna, fundada en época fenicia junto al Guadalquivir. Cerca de ella se libró en el 206 a. C. la batalla de Ilipa, que dio a Roma el control de Hispania, y conserva restos de su muralla romana.
¿Cómo se llamaba Alcalá del Río en época romana?
Ilipa Magna. En época árabe se llamó Qalat Ragwal.
¿Qué fue la batalla de Ilipa?
Una batalla de la Segunda Guerra Púnica, en el 206 a. C., en la que Publio Cornelio Escipión venció al cartaginés Asdrúbal cerca de la ciudad. Con ella Roma se asentó en la península.
¿Qué ver en Alcalá del Río?
Los restos de la muralla romana, la iglesia gótico-mudéjar de Nuestra Señora de la Asunción, con retablos de los siglos XVI al XVIII, y la ermita de San Gregorio de Osset.
¿Qué curiosidades tiene Alcalá del Río?
La batalla de Ilipa (206 a. C.) se libró junto al cortijo que hoy se llama El Vado de las Estacas. Tras ella, Escipión fundó Itálica. En el siglo II a. C. la ciudad acuñaba monedas con una espiga de trigo y un sábalo, el pez del Guadalquivir. La ermita de San Gregorio de Osset está dedicada a un santo que no figura en el santoral católico: su devoción es solo popular.
Fuentes
Fuentes consultadas para escribir esta historia:
- Web del Ayuntamiento de Alcalá del Río (alcaladelrio.es)
Actualizado el .
Vega del Guadalquivir




